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Una de las funcionalidades más espectaculares del Huawei Mate30 Pro, pero menos conocidas, es la modalidad de grabación de vídeo a cámara rápida o time-lapse con resolución de hasta 4K y modos específicos para congelar el tiempo de diferentes tipos de escenas de un modo avanzado y profesional.

La grabación de vídeo de tipo time-lapse consiste en capturar fotogramas a intervalos regulares espaciados desde unos pocos segundos hasta varios minutos durante un periodo de tiempo que va de minutos a muchas horas, de modo que podamos obtener una secuencia acelerada del transcurso del tiempo.

Es el caso de secuencias protagonizadas por el movimiento de nubes o estrellas, así como las que muestran cómo se abre una flor o cómo se mueven personas y vehículos en la ciudad, por poner algunos ejemplos típicos. Ahora, con el Huawei Mate30 Pro, podemos capturar este tipo de vídeos de un modo más avanzado que con otros smartphones.

 

Time-lapse cinemático: la calidad como premisa

En los cimientos de las funcionalidades videográficas y fotográficas del Huawei Mate30 Pro está el nuevo sensor super-sensing de su cámara “Cine Cámara”, con nada menos que 1,54’’ de diagonal y 40 Mpx con capacidad para aumentar la ISO hasta 51.200 en modo de grabación de vídeo.

Además, es una óptica gran angular la que acompaña a este sensor, resultando óptima para capturar secuencias de vídeo, especialmente si está acompañada de otra con angular convencional y también 40 Mpx en su captor. Estamos ante un repertorio notable de tecnologías al servicio de la imagen y el vídeo, acompañadas de un procesador capaz de trabajar con ambos formatos mediante procesadores de imagen y algoritmos de IA optimizados para obtener resultados fotográficos y videográficos de gran calidad.

Esta calidad es la que caracteriza a los vídeos de tipo time-lapse con resolución 4K y modalidad de grabación manual. Ser capaces de elegir los parámetros de grabación de vídeo para este modo es una ventaja de cara a conseguir los mejores resultados.
 

Qué podemos configurar

En el modo de captura time-lapse, es posible activar el modo profesional a la hora de configurar distintos parámetros de la captura. Las opciones disponibles permiten «jugar», por ejemplo, con la sensibilidad ISO, el tipo de enfoque o el tiempo de exposición. De particular interés es la selección de una sensibilidad ISO lo más baja posible para que el nivel de detalle sea el mayor posible. De todos modos, estamos ante un sensor que aguanta bien el uso de sensibilidades altas hasta valores tan elevados como ISO 51.200.

Para movimientos lentos, como los de las plantas o las estrellas, factores de aceleración elevados permiten que el vídeo resultante muestre los procesos de un modo visualmente apreciable. Para escenas más rápidas, factores menores darán como resultado vídeos más «entendibles» y visualmente equilibrados

También podemos configurar el intervalo de tiempo entre fotogramas, con un repertorio muy variado de opciones que van desde 15x hasta 1800x. Además, la propia aplicación de cámara ofrece una indicación sobre qué factor de aceleración es mejor para cada situación. Por ejemplo, para capturar secuencias de flores abriéndose, el factor de aceleración recomendado es de 1.800; para coches y personas en una ciudad, 15x. Es decir, si tenemos un tiempo de captura de la acción de 300 segundos (5 minutos), el vídeo final será de 30 segundos.


 
Es, precisamente, este parámetro el que caracteriza de un modo más determinante a los vídeos time-lapse. Todo depende del tipo de movimiento que vayamos a capturar. Para movimientos lentos, como los de las plantas o las estrellas, factores de aceleración elevados permiten que el vídeo resultante muestre los procesos de un modo visualmente apreciable. Para escenas más rápidas, un factor de aceleración menor permitirá obtener vídeos también más «entendibles» y visualmente equilibrados.

También es factible limitar la duración del tiempo de grabación de los vídeos. De este modo, podremos crear una actividad delimitada en el tiempo, sin tener que preocuparnos por estar monitorizando cuánto dura la captura. En secuencias especialmente largas, lo mejor será dejar el móvil grabando sin tener que monitorizar todo el rato la actividad. No en vano, podemos hacer time-lapses que capturen tiempos muy prolongados: tanto como queramos y/o nos permita la batería del smartphone. Este automatismo es un detalle más de lo cuidado que está este modo en los Huawei Mate30 Pro.

 
En el caso de que haya poca luz, en escenarios como los de tomas nocturnas para grabar el movimiento de las estrellas, podemos dejar que sea el propio terminal el que ajuste los parámetros de captura. Con ISO de hasta 51.200, tenemos margen de sobra para centrarnos en escenas complicadas en cuanto a condiciones de iluminación. Además, el Mate30 Pro cuenta con tecnologías de reducción de ruido y de optimización de las imágenes mediante tecnologías de IA que permiten obtener buenos resultados incluso en condiciones de oscuridad, como las de una noche estrellada.

 

Mejor con accesorios

El modo time-lapse precisa del uso de algunos accesorios si queremos sacar todo el partido posible de él. Para ciertos time-lapses, como los que capturan el fragor de la ciudad, un vídeo acelerado en primera persona grabado con el móvil en nuestras manos mientras caminamos, será perfecto en muchas situaciones. La estabilización del Mate30 Pro en súper gran angular y angular convencional son excelentes, por lo que no necesitaremos de forma obligada un gimbal mientras caminamos.

 
Este time-lapse ha sido capturado con ISO 50, velocidad de 1/800s, apertura F1.8 de la cámara gran angular y resolución 4K, con un factor de aceleración de 150x. Es decir, con 38 segundos de vídeo totales, hemos capturado una hora y treinta y cinco minutos de acción. Se puede ver con claridad cómo la sombra ha ido desplazándose. Para grabarlo hemos usado un trípode para smartphones.

Este otro time-lapse de tipo día y noche se ha creado en modo automático de exposición, con un factor de aceleración de 120x, grabando durante algo más de una hora en modo 4K y con la óptica gran angular usando un trípode sencillo junto con una empuñadura con rosca para trípode:

 
Para time-lapses de varias horas, es indudable que un trípode será lo más adecuado para mantener el terminal en su posición durante las capturas prolongadas. También conseguiremos resultados visualmente atractivos si desplazamos el ángulo de captura en el plano horizontal de forma sincronizada y progresiva, de modo que el time-lapse resultante tenga movimiento, además de capturar el del objeto o el paisaje que estemos inmortalizando.

Hay incluso trípodes motorizados que se encargan de ir moviendo el smartphone para conseguir el efecto de «panning» (desplazamiento lateral) deseado, aunque para el caso que nos ocupa no será necesario para conseguir un buen resultado.

Una powerbank no estará de más en el caso de que tengamos que capturar secuencias largas. Estamos ante una tarea que consume mucha batería, por lo que, si no tenemos un enchufe cerca, será conveniente disponer de una batería externa de buena capacidad para hacer frente al gasto de energía extra que hay que afrontar.

Comprimiendo el tiempo

Con la funcionalidad de time-lapse, estamos comprimiendo el tiempo para hacer posible que, procesos que duran minutos, horas o días, se puedan apreciar en cuestión de segundos. Con el Huawei Mate30 Pro tenemos el aliciente de poder configurar con todo lujo de detalles los parámetros de calidad de las secuencias capturadas, así como de las temporizaciones óptimas para cada tipo de situación.

Además, contamos con tecnologías muy potentes para estabilizar las secuencias o mejorar aspectos como el ruido de imagen con ISO altas, que se basan en las tecnologías de procesamiento de imagen integradas en el Mate30 Pro a partir de los logros de Huawei en campos como la IA o el procesamiento de imagen y vídeo. ¿El resultado? Una forma diferente de capturar lo que estamos viendo. Desde una secuencia urbana hasta las auroras boreales, pasando por el amanecer, el atardecer o el paso de las nubes.